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Hoy vamos a hablar de cómo actúa en el organismo el estrés sistémico, de la fisiología del estrés y de cómo este puede afectar al organismo de una manera directa. 

El estrés puede definirse, como cualquier cambio en el equilibrio del organismo, a este equilibrio le llamaremos “homeoastasis”. El organismo, tiene la necesidad orgánica de mantener estos equilibrios, así que gran parte de las respuestas van a tener que ver con esta necesidad de mantener el equilibrio en el organismo.

Una respuesta neuro – hormonal adecuada, involucra a dos sistemas interconectados.

El eje Locus Ceruleus – Norepinefrina (LC -NE) y el eje Hipotálamo – Pituitaria – Adrenal (HPA). Los llamamos ejes porque involucran a muchos sistemas.

Ambos están estimulados por la misma hormona y todo lo que le envuelve, la CRH, los péptidos relacionados con las proteinas ligadas a la CRH y los receptores de la CRH.

Sistema de respuesta Hipotálamo -Pituitaria - Suprarenal.

La CRH que se segrega en el hipotálamo, la amigdala y otras estructuras cerebrales. 

  • El eje LC – NE está especializado en las respuestas inmediatas al estrés, generando excitación y vigilancia. Preparando al cuerpo para lo que se conoce como “Lucha o huye”.
  • El eje HPA, está especializado en el medio – largo plazo, y mantener al sistema. Entra en juego cuando aparece la percepción de pérdida de control. También se le conoce como eje coricotrópico, ya que media en el feedback de los glucocorticoides a nivel del hipocampo. 

La activación de los dos sistemas provoca aumento de la función cardiorrespiratoria y metabólica. Reduce la actividad del sistema digestivo, reproductor e inmune.

EFECTOS DE ESTRESORES EN LA EDAD TEMPRANA.

Estudios sugieren que el efecto acumulativo del estrés, tanto físico como psicosocial, puede aumentar la susceptibilidad al estrés, sensibilizando o inhibiendo el eje HPA. Estresores como abusos, abusos sexuales. Y también otros como problemas orgánicos como problemas coronarios, diabetes, EPOC… Puede estar mediado por una hiperreactividad del LC – NE y del HPA.

Dolor y estresores a edades tempranas, (se ha estudiado en menores circundados, en menores con falta de apego y en trauma infantil), han demostrado generar umbrales de dolor más bajos.

Estos datos pueden explicarse por un aumento del receptor de CRH, como aumentan los sensores, el sistema se vuelve mucho más sensible a esta sustancia. Produciendo además una falta de inhibición descendente y un déficit de producción de serotonina. Esta sustancia nos sonará mucho, tiene un papel muy importante en la depresión, añadido además al aumento de los  niveles de cortisol.

POSIBLE RELACIÓN DEL ESTRÉS CON EL DOLOR

Desde el punto de vista filogenético, estrés y dolor parecen estar muy relacionados. La corticotropina, el cortisol y las catecolaminas median en esta relación directa. Esto es de una importancia súbita en el afrontamiento de la fibromialgia y otras patologías de origen similar.

Sabemos, que el estrés agudo genera excitabilidad y analgésica, pero de manera crónica, se produce el efecto contrario.  Además, algunas citoquinas proinflamatorias, que son substancias que aumentan la neuroinflamación, pueden estar producidas por el aumento del estrés.

Estrés, depresión y dolor crónico.

Esquema 1.

En pacientes con estrés repetido se ha observado un aumento constante de los niveles de cortisol, esta hipercortisolemia puede ser neurotóxica, sobre todo en estructuras cerebrales vulnerables como el hipocampo, esto puede generar:

  • Disminución de la neurogénesis.
  • Disminución de mecanismos de control de apoptosis, (muerte celular controlada).
  • Aumento de excitotoxicidad, por aumento de glutamato.

Además, el sistema límbico, que tiene un papel importante en la regulación de las emociones, parece  activarse con la aparición de estresores tanto físicos como emocionales, sin presencia de estímulo nociceptivo.

Los cambios neuroplásticos inducidos por el estrés pueden contribuir al desarrollo de desórdenes psiquiátricos tales como depresión, trastornos por estrés postraumático o dolor crónico. 

Existen multitud de patologías, con una creencia popular muy extensa de que tienen su causa en la musculatura. Sin embargo, desde el punto de vista patogénico, no existe evidencia que demuestre esta relación. Patologías etiquetadas como la fibromialgia, el síndrome de fatiga crónica, dolor musculoesquelético generalizado, síndrome doloroso regional complejo, dolor neuropático, cefalea crónica diaria y un largo etcétera. Algunas de estas patologías, pueden tener su patogénesis en estos mecanismos neuroplásticos negativos.

Posible fisiopatología.

Eje LC – NE. Se observa una menor actividad.

HPA – Más que un desorden en la segregación de cortisol, se observa una respuesta inadecuada a niveles de estrés o incluso a actividades normales, tanto de CRH, como de noradrenalina.

Una menor emisión de CRH puede disminuir las respuestas orgánicas que compensarían los mecanismo estresores, y mantendrán la homeostasis

Se observan también disregulaciones en:

  • Niveles de GH (hormona del crecimiento)
  • Niveles de oxcitocina.

A nivel neuronal.

Fallos en los mecanismos de inhibición descendente, lo que genera sintomatologías, como dolor, alodinia e hiperalgesia.

A nivel neuroinmune.

Aumento de citoquinas pro-inflamatorias, prostaglandinas, lecotrinos o oxido nítrico en los entorno de la neuroglia.

Por todo esto, en el Centro de Fisioterapia Impuls Clínic, siempre tendremos en cuenta al paciente de una manera holística, incluyendo también el abordaje del sistema del estrés de nuestros pacientes.

Podemos ayudarte, reserva tu cita en  www.impulsclinic.com.